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Así se financia la industria del cine y las series en España

Las producciones españolas ganan peso internacional. El papel de sistemas de garantía como el ofrecido por CREA SGR son esenciales para obtener los recursos que requieren

Gonzalo Garzón

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La 94ª edición de los Oscar pasará a la historia por la comentadísima bofetada de Will Smith al presentador de la gala, Chris Rock, tras un desafortunado chiste sobre la alopecia de su mujer, Jaden Smith. Y, sin embargo, hubo mucho más contenido en el Dolby Theatre de Los Ángeles: la inesperada victoria de Coda, el triunfo de Jessica Chastain como Mejor Actriz por Los ojos de Tammy Faye o la estatuilla a Jane Campion como Mejor Directora por El Poder del Perro.

Más allá de los grandes nombres de la noche, hay algo a lo que desde este lado del charco casi nos hemos acostumbrado: la presencia de españoles entre los nominados. Ahí estaban los archiconocidos Javier Bardem y Penélope Cruz, pero también Alberto Iglesias (responsable de la música de Madres paralelas) o Alberto Mielgo, que finalmente se volvió a casa con el Oscar al mejor cortometraje de animación bajo el brazo.

El cine español ha ido ganando prestigio y presencia internacional durante los últimos tiempos. Un momento dulce que es fruto de una maquinaria cada vez mejor engrasada, cuyo peso se incrementa año a año. Pero no se trata únicamente de la gran pantalla: las grandes superproducciones españolas reclaman también protagonismo en la televisión, gracias al auge de un formato, las series, en el que España también brilla con luz propia a base de creatividad y buen hacer.

La irrupción de las plataformas internacionales del denominado Video On Demand han modificado el sector audiovisual en España

Según datos del Anuario de Estadísticas Culturales 2021 del Ministerio de Cultura y Deporte, la aportación del sector cultural al PIB español se cifró el año pasado en el 2,4%, (30.171 millones de euros). En concreto, el sector audiovisual y multimedia aporta el 0,69% del PIB y representa el 28,5 % en el conjunto de las actividades culturales, que incluye entre otras las industrias del cine, el vídeo, la música grabada o la televisión. El sector, del que forman parte 132.203 empresas, da trabajo a 668.100 personas, un 3,5% del total de España.

Los datos del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), referentes a 2020, cifran en 222 los largometrajes realizados durante aquel año, en el que la pandemia ralentizó el ritmo general de la economía y, también y muy especialmente, de la industria cultural. El crecimiento venía produciéndose de manera ininterrumpida  desde los últimos años. Según el informe de 2020 del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), correspondiente a 2019, el sector del cine y del video incrementaron su cifra de negocio digital un 1% en 2019, llegando a los 4.654 millones de euros en su quinto año consecutivo de crecimiento.

Las fuentes principales de ingresos del cine español son las ayudas públicas, tanto directas mediante subvenciones (nacionales, autonómicas, locales e internacionales) como indirectas (a través de incentivos fiscales)

El papel de lo público

Hablamos, pues, de una industria que supone un motor económico de primer orden. Y de un sector que, como bien cultural, necesita de financiación pública para hacerse realidad. Y he aquí algunas de las preguntas que surgen a menudo cuando se habla de cine español: ¿En qué consisten dichas ayudas? ¿De dónde procede ese dinero?  

Las fuentes principales de ingresos del cine español son las ayudas públicas, tanto directas mediante subvenciones (nacionales, autonómicas, locales e internacionales) como indirectas (a través de incentivos fiscales). Pero el dinero también proviene del propio cine (estreno anual en salas de alrededor de 150 producciones españolas que generan unos 100 millones de euros de recaudación) y la venta para su emisión en televisión, tanto públicas como privadas. A ello que hay que añadir la irrupción de las plataformas internacionales del denominado Video On Demand (VOD).

El escenario ha cambiado drásticamente en los últimos años. El canal videográfico (DVD) está prácticamente desaparecido, sin que se haya sustituido todavía por una fuente de ingresos equivalente en el ámbito digital. Mientras eso llega poco a poco, la industria trabaja intensamente en aspectos clave como las coproducciones y las ventas internacionales. Un sistema de producción que se afianza cada vez más como un medio básico para la salida de nuestro cine al mercado exterior, así como de cara a rentabilizar las grandes inversiones iniciales que se necesitan para producir un largometraje.

La existencia de nuevos sistemas de garantía permite facilitar al promotor el acceso a la financiación mediante la concesión de avales ante las entidades bancarias

Y es que esa es precisamente la clave: hacer cine es caro. Muy caro. Por eso la financiación de la producción cinematográfica sigue siendo clave para el desarrollo del sector, ya que las fases de desarrollo y preproducción siguen sin contar con fuentes de financiación sólidas y recurrentes, centrándose el modelo financiero en la obtención de recursos ajenos, fundamentalmente bancarios, que condicionan obviamente tanto los costes como los tiempos de producción. 

Un apoyo esencial

La existencia de sistemas de garantía como el ofrecido por CREA SGR (creada en 2005 por EGEDA y el Ministerio de Cultura y Deporte) permite facilitar al promotor el acceso a la financiación mediante la concesión de avales de cumplimiento ante las entidades bancarias. CREA SGR es una entidad financiera sin ánimo de lucro que, además, presta servicios de asistencia y asesoramiento financiero a sus socios.

El pasado mes de septiembre de 2021, CREA SGR firmó un acuerdo de colaboración con CaixaBank con el objetivo de facilitar el acceso a líneas de liquidez al sector audiovisual y de las industrias creativas y culturales en todo el territorio nacional. Con aquella firma, CREA SGR y CaixaBank pusieron en marcha una línea de crédito de 100 millones de euros con el objetivo de formalizar operaciones de liquidez en el sector audiovisual y de las industrias creativas y culturales. Un salto cualitativo desde el límite anterior, fijado en 40 millones de euros, que sirve para hacerse a la idea de la apuesta de entidades como CaixaBank por el buen momento que vive el cine español.

Tal y como destacó tras la firma el director general de Negocio de CaixaBank, Juan Antonio Alcaraz, el acuerdo es fruto del “compromiso de la entidad financiera con industrias tan importantes para nuestro país como son la creativa, la cultural y la deportiva. Nuestro objetivo siempre ha sido acompañar a nuestros clientes y respaldar, desde el punto de vista financiero, al sector y más en momentos tan complicados”, apuntó. Unos momentos que volverán a dar paso, como ya sucedió en la pasada edición de los Oscar, a noches en las que el cine y las series ‘made in Spain’ sigan siendo protagonistas en cualquier sala u hogar del mundo.  

Vocento S.A. - 2022